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domingo, 20 de noviembre de 2016

LA CARTA DE ABRAHAN LINCOLN AL MAESTRO DE SU HIJO

Abraham Lincoln fue el decimosexto presidente de los Estados Unidos y uno de sus grandes méritos es haber introducido las medidas que dieron como resultado la abolición de la esclavitud en este país.




   A continuación les compartimos la carta que escribió al maestro de su hijo en 1830. A pesar que fue escrita hace más de 150 años sigue siendo una inspiración y parece que se escribió ayer...




    Estimado profesor: 


   Él tiene que aprender que no todos los hombres son justos, no todos son verdaderos, pero por favor decirle que para cada villano hay un héroe, que para cada para cada egoísta, también hay un líder dedicado. Enséñele que para cada enemigo, allí también habrá un amigo. Enséñele que es mejor obtener una moneda ganada con el sudor de su frente que una moneda robada.

   Enséñele a perder, pero también para aprender a disfrutar la victoria, háblele de la envidia y sáquelo de ella, dele a conocer la profunda alegría de la sonrisa silenciosa, y a maravillarse con los libros, pero deje que él también aprenda con el cielo, las flores en el campo, las montañas y valles.

   En las bromas con amigos, explíquele que más vale una derrota honrosa que una victoria vergonzosa.


   Enséñele a creer en sí mismo, incluso si está solo frente a todo el mundo. Enséñele a ser suave con los gentiles y ser duro con los duros, enséñele a nunca entrar en un tren, solo porque otros no trataron.

   Enséñele a escuchar a todos, pero en la hora de la verdad, decidir solo, enséñele a reír cuando esté triste y explíquele que a veces los hombres también lloran.

   Enséñele a ignorar las multitudes que claman sangre y a luchar sólo contra todo el mundo, si piensa que es justo.

   Trátelo bien, pero no lo mime, ya que sólo en la prueba de fuego se sabe que el acero es real. Déjelo tener el coraje de ser impaciente y a tener el coraje con paciencia.

   Transmítale una fe sublime en sí mismo, porque sólo entonces podrá tener fe en los hombres.

   Sé que pido mucho, pero vea lo que puede hacer, querido profesor.

 Abraham Lincoln, 1830.


   Pero lamentablemente, lo más probable es que esta hermosa carta sea FALSA. En el sitio biblioteca abrahamlincolnonline, dedicado al decimosexto presidente de EEUU, este documento no aparece. Tampoco se encuentra en el sitio de la librería del congreso de EEUU.


   Al parecer la carta salió a la luz en el sitio de profesores de Nueva Deli, en la India. Y reportada por Thomas E. Scwartz en el articulo “Lincoln Never Said That,” para la edición de finales de 2001 de People, el newsletter de la asociación Abraham Lincoln .


  Sí, seguro que todos queremos que existan los unicornios azules, los dragones majestuosos y los políticos honestos; pero todos son parte de tu imaginación. 



  Todos desearían que la carta fuera real, pero es mejor tener una actitud crítica ante la información (ya sea que venga de los medios tradicionales o de la Internet). Hasta el momento esta carta apunta a ser un invento que reproducen en Twitter, Facebook, y los sitios de los periódicos; todos tienen el mismo valor al tratar la información.



  Sólo tú cuando investigas puedes darle un valor de credibilidad a la información que hoy inunda nuestros medios de comunicación y nuestras pantallitas de computadoras y teléfonos celulares. 

   De todas formas, compartimos con ustedes también la versión en inglés, en caso de que prefieran dejar volar la imaginación:

  Abraham Lincoln's Letter to his Son's Teacher
 
  He will have to learn, I know,
that all men are not just,
all men are not true.
  But teach him also that
for every scoundrel there is a hero;
that for every selfish Politician,
there is a dedicated leader…
  Teach him for every enemy there is a friend,
Steer him away from envy,
if you can,
teach him the secret of
quiet laughter.

  Let him learn early that
the bullies are the easiest to lick…
Teach him, if you can,

the wonder of books…
  But also give him quiet time
to ponder the eternal mystery of birds in the sky,
bees in the sun,
and the flowers on a green hillside.

  In the school teach him
it is far honourable to fail
than to cheat…
  Teach him to have faith
in his own ideas,
even if everyone tells him
they are wrong…
  Teach him to be gentle
with gentle people,
and tough with the tough.


  Try to give my son
the strength not to follow the crowd
when everyone is getting on the band wagon…
Teach him to listen to all men…
but teach him also to filter
all he hears on a screen of truth,
and take only the good
that comes through.

  Teach him if you can,
how to laugh when he is sad…
Teach him there is no shame in tears,
Teach him to scoff at cynics
and to beware of too much sweetness…
Teach him to sell his brawn
and brain to the highest bidders
but never to put a price-tag
on his heart and soul.


  Teach him to close his ears
to a howling mob
and to stand and fight
if he thinks he’s right.
Treat him gently,
but do not cuddle him,
because only the test
of fire makes fine steel.

  Let him have the courage
to be impatient…
let him have the patience to be brave.
Teach him always
to have sublime faith in himself,
because then he will have
sublime faith in mankind.

  This is a big order,
but see what you can do…
He is such a fine little fellow,
my son!

Fuente: El Tao de la Física

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