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viernes, 3 de junio de 2016

"HISTORIA DE UN DURO MALNACIDO", EL POEMA QUE BUKOWSKI LE DEDICA A SU GATO



      A juzgar por la historia, los gatos y la gente que escribe parecen llevarse muy bien. Esta es una relación misteriosa cuya razón o razones no son muy evidentes que digamos pero que, a manera de hipótesis, podríamos ir rastreando en ciertas semejanzas que ambas “personalidades” comparten. Que los gatos sean silenciosos, autosuficientes (hasta cierto punto) y distantes, entre otras cualidades, parece ser un perfil que casa de manera casi perfecta con los hábitos de una persona que ha hecho de la escritura uno de sus pilares de vida.

    Entre los muchos nombres célebres que podríamos citar porque acompañaron su vida creativa de una mascota felina se encuentra Charles Bukowski, sin duda uno de los autores más conocidos de la tradición literaria estadounidense y quien, en el poema que compartimos a continuación, retrató a la perfección la vida cotidiana entre un escritor y un gato que, además, cumplió con ese otro gran rasgo de las relaciones verdaderamente significativas entre una persona y su animal de compañía: fue él quien llegó de la calle a la puerta de Bukowski, como si estuviera destinado a ello.


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    A diferencia de otros textos, “Historia de un duro hijo de puta” es un texto relativamente poco conocido, pues aunque ya había sido publicado ganó relevancia en octubre de 2015, cuando la editorial Canongate editó un libro en el que incluyó material hasta entonces inédito del escritor que tenía como temática común a los gatos.
Sin más, este es el poema. Que quizá, dicho sea de paso, también puede leerse como un intento genial de convencimiento para adoptar a un felino callejero.



HISTORIA DE UN DURO HIJO DE PUTA

Vino a la puerta una noche mojado flaco golpeado y aterrado

un gato blanco bizco sin cola

lo entré y alimenté y se quedó

empezó a confiar en mí hasta que un amigo subió por mi cochera

y lo atropelló

llevé lo que quedó a un veterinario que dijo, “no mucho

por hacer… déle estas píldoras… su espinazo

está destrozado, pero estuvo destrozado antes y de algún modo

se arregló, si vive nunca caminará, mire

estos rayos X, ha sido baleado, mire acá, los perdigones

están aún ahí… también, una vez tuvo una cola, alguien

se la cortó…”me llevé al gato, era un verano caliente, uno de los

más calientes en décadas, lo puse en el piso

del baño, le di agua y píldoras, él no comería, él

no tocaría el agua, yo sumergía mi dedo

y mojaba su boca y le hablaba, no iba a ningún

lugar, puse un montón de tiempo de baño y hablé

con él y lo toqué suavemente y el me devolvía la mirada

con esos ojos bizcos azul pálido y cuando los días pasaron

hizo su primer movimiento

arrastrándose con sus patas delanteras(las de atrás no funcionarían)lo hizo hasta su cama

se trepó y dejó caer,fue como la trompeta de la posible victoria

soplando en ese baño y en la ciudad, yo

le conté a ese gato --yo la había pasado mal, no así

de mal pero bastante mal…una mañana se levantó, se paró, se cayó y

sólo me miró.“tú puedes,” le dije.siguió intentando, levantándose y cayendo, finalmente

caminó algunos pasos, estaba como un borracho, las

patas traseras no querían hacerlo y volvió a caer, descansó,

luego se levantó.ya saben el resto: ahora está mejor que nunca, bizco,casi sin dientes, pero la gracia regresó, y esa mirada

en sus ojos nunca se fue…y ahora a veces soy entrevistado, ellos quieren oír acerca

de vida y literatura y yo me emborracho y sostengo mi bizco,baleado, atropellado y desrabado gato y digo, “¡miren, miren

esto!”pero ellos no entienden, ellos dicen algo como, “¿usted

dice que ha sido influenciado por Céline?”“no,” yo sostengo al gato, “¡por lo que pasa, por

cosas como esto, por esto, por esto!"sacudo al gato, lo sostengo

en la luz humosa y borracha, está relajado, él sabe…

es entonces cuando las entrevistas terminan

aunque estoy orgulloso a veces cuando veo las imágenes

más tarde y ahí estoy yo y ahí está el gato y somos fotografiados juntos.

él también sabe que son todas estupideces pero que de algún modo todo ayuda.

En este enlace se puede leer el poema en su idioma original.


 

Fuente: Pijama Surf

1 comentario:

  1. Despegado viejo hijo de puta, el gato a la medida del escritor maldito

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