¡Bienvenidos a este espacio dedicado a todos los que soñamos entrelíneas!


viernes, 4 de marzo de 2016

"Las mochileras asesinadas en Ecuador", de Guadalupe Acosta

Las mochileras asesinadas en Ecuador, para los medios masivos de comunicación "viajaban solas" . Eran dos mujeres, mayores de edad, viajando juntas. Pero sin embargo estaban "solas". Como nacieron mujeres, ser dos no les alcanzó". M. Sidoti (Arg) #niunamenos
Ayer me mataron.
Me negué a que me tocaran y con un palo me reventaron el cráneo. Me metieron una cuchillada y dejaron que muera desangrada.
Cual desperdicio me metieron a una bolsa de polietileno negro, enrollada con cinta de embalar y fui arrojada a una playa, donde horas más tarde me encontraron.
Pero peor que la muerte, fue la humillación que vino después.
Desde el momento que tuvieron mi cuerpo inerte nadie se preguntó donde estaba el hijo de puta que acabo con mis sueños, mis esperanzas, mi vida.
No, más bien empezaron a hacerme preguntas inútiles. A mi, ¿Se imaginan? una muerta, que no puede hablar, que no puede defenderse.
¿Qué ropa tenías?
¿Por qué andabas sola?
¿Cómo una mujer va a viajar sin compañía?
Te metiste en un barrio peligroso, ¿Qué esperabas?
Cuestionaron a mis padres, por darme alas, por dejar que sea independiente, como cualquier ser humano. Les dijeron que seguro andabamos drogadas y lo buscamos, que algo hicimos, que ellos deberían habernos tenido vigiladas.
Y solo muerta entendí que no, que para el mundo yo no soy igual a un hombre. Que morir fue mi culpa, que siempre va a ser. Mientras que si el titular rezaba fueron muertos dos jóvenes viajeros la gente estaría comentando sus condolencias y con su falso e hipócrita discurso de doble moral pedirían pena mayor para los asesinos.
Pero al ser mujer, se minimiza. Se vuelve menos grave, porque claro, yo me lo busqué. Haciendo lo que yo quería encontré mi merecido por no ser sumisa, por no querer quedarme en mi casa, por invertir mi propio dinero en mis sueños. Por eso y mucho más, me condenaron.
Y me apené, porque yo ya no estoy acá. Pero vos si estas. Y sos mujer. Y tenes que bancarte que te sigan repitiendo el mismo discurso de "hacerte respetar", que es tu culpa que te griten que te quieran tocar/lamer/ chupar alguno de tus genitales en la calle por llevar un short con 40 grados de calor, que vos si viajas sola sos una "loca" y muy seguramente si te paso algo, si pisotearon tus derechos, vos te lo buscaste.
Te pido que por mí y por todas las mujeres a quienes nos callaron, nos silenciaron, nos cagaron la vida y los sueños, levantes la voz. Vamos a pelear, yo a tu lado, en espíritu, y te prometo que un día vamos a ser tantas, que no existirán la cantidad de bolsas suficientes para callarnos a todas".

F: Guadalupe Acosta (Asunción, Py).

Ilustración: POLA (Ecuador)

3 comentarios:

  1. Magnífico discurso de Guadalupe. Absolutamente cierto que no se trata igual el asesinato de una mujer que el de un hombre. Como estudiante de periodismo estoy muy concienciada con este tema y me molesta muchísimo como los medios mismos tratan diferente las noticias según si el sujeto es hombre o mujer. Espero que eso con el tiempo cambie y se quede en el pasado, donde debe estar. Gracias por compartir este texto. Nos leemos :)

    ResponderEliminar
  2. Nadie tiene derecho a quitar la vida a otra persona, menos sin motivo alguno. Yo no conozco los detalles del caso de esas dos chicas michileras cómo para opinar concretamente de ellas. Y resulta una injusticia lo que le sucedio, ellas que culpa pudieron tener?... Sin embargo no se debe pecar de inocente. El mundo no esta para que dos chicas anden solas en lugares donde la delincuencia hace de las suyas en contubernio con las autoridades. Cierto, todo mundo tiene derecho a vivir la vida como guste, en tanto no dañes a otros, pero tambien hay que saber que existen factores de riesgo que no se deben minimizar; en eso va la vida!... Muchos casos como este así lo demuestran.

    ResponderEliminar
  3. Nadie tiene derecho a quitar la vida a otra persona, menos sin motivo alguno. Yo no conozco los detalles del caso de esas dos chicas michileras cómo para opinar concretamente de ellas. Y resulta una injusticia lo que le sucedio, ellas que culpa pudieron tener?... Sin embargo no se debe pecar de inocente. El mundo no esta para que dos chicas anden solas en lugares donde la delincuencia hace de las suyas en contubernio con las autoridades. Cierto, todo mundo tiene derecho a vivir la vida como guste, en tanto no dañes a otros, pero tambien hay que saber que existen factores de riesgo que no se deben minimizar; en eso va la vida!... Muchos casos como este así lo demuestran.

    ResponderEliminar

Copyright © EL CLUB DE LOS LIBROS PERDIDOS | Creado con Blogger

Design by Anders Noren | Blogger Theme by NewBloggerThemes.com