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lunes, 28 de diciembre de 2015

LA RAE RECONOCE POLÉMICAS NUEVAS PALABRAS: "KE", "KOMO", "ASE" Y OTRAS...

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Con estas medidas, la RAE pretende acercarse a una parte de la juventud que, visto el número de tuits y mensajes de Face que pone al día, es una de las que más escribe de toda la lengua española...

¡Abajo, un listado completo de todas estas nuevas palabras, aunque no puedas creerlo!














¡QUE LA INOCENCIA TE VALGA!
Ojalá el idioma jamás llegue a ese extremo...pero si caíste en esta broma,
 ¡no dejes de jugársela a tus amigos!
¡NO ARRUINEN LA BROMA, NO DESCUBRAN LA FALSA NOTICIA,
MEJOR SIGAN LA CORRIENTE!



domingo, 27 de diciembre de 2015

Cómo insultar según la RAE - Tutorap Episodio 1

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sábado, 26 de diciembre de 2015

La RAE carga contra el “todos y todas”: Sobran las palabras

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La Real Academia Española cuestiona con contundencia e ironía el uso del “todos y todas”, abuso de lo políticamente correcto que prospera en varios países.

 A la Real Academia Española (RAE) le llamó la atención el uso creciente de un latiguillo lingüístico en América latina: un artículo de la Constitución de Venezuela habla de “venezolanos y venezolanas”, la presidenta argentina Cristina Kirchner comienza siempre sus discursos dirigiéndose “a todos y a todas”. Por estos lados, el reelecto presidente Tabaré Vázquez y otras figuras políticas suelen iniciar sus alocuciones con un “uruguayas y uruguayos”.

Sin embargo, los hispanohablantes no están discriminando cuando usan el masculino para designar a hombres y mujeres: no necesitan modificar el uso de su idioma para huir del sexismo y tampoco están obligados a pasar al género femenino el nombre de algunas profesiones.

Titulado “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”, un informe de la RAE critica las nuevas guías sobre lenguaje no sexista elaboradas en España por universidades, sindicatos o gobiernos regionales, que proponen, por ejemplo, usar palabras como “la ciudadanía” en lugar de “los ciudadanos” o “el profesorado” en lugar de “los profesores” para hablar de grupos compuestos por hombres y mujeres.

El autor del informe de la RAE, Ignacio Bosque, defiende que “el uso genérico del masculino para designar los dos sexos está muy asentado en el sistema gramatical” español y que no tiene sentido “forzar las estructuras lingüísticas”.

“No es preciso, desde luego, ser lexicógrafo para intuir que la niñez no equivale a los niños”, fustiga Bosque, según informa el periódico argentino La Nación

Asimismo, “no parecen admitir estas guías que una profesional de la judicatura puede elegir entre ser juez o jueza”, critica el académico, considerando que las pautas propuestas por estas guías están únicamente pensadas para el lenguaje oficial.

La corriente “reformista” ya ha tenido varios ejemplos, además de los que brindan la Constitución venezolana y la presidenta Kirchner. El 15 de mayo del año pasado, la Puerta del Sol se vio desbordada por un movimiento de manifestantes que, para subrayar su conformación por mujeres indignadas y hombres indignados, se autodenominó “de l@s indignad@s”. Con el signo de arroba, para ser más inclusivos.

Pero la RAE decidió ponerle, si no freno, al menos un límite a un modo de expresarse que considera artificial y derivado de la exposición pública. En un detallado informe, cuestiona con contundencia e ironía una serie de nueve guías gramaticales destinadas a “evitar el sexismo en el lenguaje”, que fueron publicadas en los últimos 10 años en España.

En esas publicaciones, sus autores recomiendan a los lectores, entre otros consejos, que no apelen al uso genérico del masculino cuando se debe referir a los dos sexos al mismo tiempo. Así, por ejemplo, sugieren que se emplee “las personas becarias” en lugar de “todos los becarios” o, también, “las personas sin trabajo” para reemplazar a “parados”, en España.
Si bien Bosque reconoce la existencia de la “discriminación hacia la mujer” en la sociedad, su análisis concluye que con el uso y tendencias aconsejados en las guías “se extrae una conclusión incorrecta de varias premisas verdaderas”, entre las que admite el uso de “comportamientos verbales sexistas” en el idioma español. En las guías cuestionadas se suele llegar a “una conclusión injustificada que muchos hispanohablantes consideramos insostenible”, añade.

Esa “conclusión injustificada” hace suponer, explica Bosque, “que el léxico, la morfología y la sintaxis de nuestra lengua han de hacer explícita y sistemáticamente la relación entre género y sexo, de forma que serán automáticamente sexistas las manifestaciones verbales que no sigan tal directriz, ya que no garantizarían ‘la visibilidad de la mujer'”.

Bosque denunció así una suerte de “discriminación” a la inversa, que, del mismo modo que esta tendencia presuntamente promotora de la igualdad en el lenguaje, ve apuntalada por el “despotismo ético” de un sector de la sociedad. En este sentido, el académico alertó sobre una contradicción fundamental. “Si [como establecen las guías] el uso del masculino con valor genérico implica un trato lingüístico discriminatorio, ¿cómo han de reaccionar las mujeres que no perciben en él tal discriminación?”, plantea.

Luego de analizar las expresiones que habría que suprimir por recomendación de esos organismos -que en la mayoría de los casos no consultaron a lingüistas- Bosque teme por el empleo de expresiones “sexistas” como “los reyes”, “mis tíos” o “sus suegros”, donde no se contempla la “visibilidad” de la mujer.

Tras criticar y resaltar la nula practicidad del “desdoblamiento” genérico -como el citado “todos y todas”- para evitar la supuesta caída en el sexismo, así como el uso indebido del símbolo “@” para superponer el uso femenino de la “a” y el masculino de la “o”, el lingüista descartó la viabilidad de las recomendaciones de las guías.

“Si se aplicaran las directrices propuestas en estas guías en sus términos más estrictos, no se podría hablar”, señala.

Por último, Bosque observa que las propuestas reformistas “no están hechas” para ser adaptadas al lenguaje común, puesto que, según entiende el académico, “se supone que los cambios que se solicitan han de afectar únicamente al lenguaje oficial”. Es decir, al utilizado por quienes hablan delante de un micrófono o de una cámara y que, fuera de estas situaciones, se expresan “como todo el mundo”.

El informe de Bosque fue aprobado en forma unánime por los académicos, entre los que figuran Luis Goytisolo y Arturo Pérez-Reverte.

martes, 1 de diciembre de 2015

“Antiprincesas”: libros infantiles para desarmar estereotipos de género - Historias de mujeres luchadoras en clave para chicos

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La serie ya editó las historias de Frida Kahlo, Violeta Parra y Juana Azurduy.

Queríamos contar mujeres con historias. Y en el camino salió, casi como un chiste, esto de ponerle “antiprincesas”: nos dimos cuenta de que nos estábamos oponiendo a las princesas tradicionales”, contó Nadia Fink, autora de los tres libros.


 No hay sapos para besar y convertirlos en príncipes azules en los cuentos de la Colección Antiprincesas. Tampoco hay madrastras malas, zapatitos perdidos, ni hechizos que rompen los varones con la magia del amor romántico. Hay mujeres libres, autónomas, luchadoras protagonistas de sus propias historias y las de los pueblos que las vieron crecer. Frida Kahlo y Violeta Parra fueron las encargadas de abrir la saga. Esta semana llegó a los quioscos de diarios y las librerías la historia de Juana Azurduy. Infojus Noticias habló con la autora de estos libros infantiles que buscan desarmar los estereotipos de género y mostrar que otras referentes son posibles para los chicos y las chicas.





  Nadia Fink escribió y Pitu Sáa trazó las ilustraciones. Martín Azcurra se ocupó del diseño de los tres libros editados por la editorial Chirimbote. En las librerías, los rostros de las tres mujeres latinoamericanas se confunden entre la hegemonía de Disney y los álbumes de figuritas que muestran a la monja joven de la novela televisiva de moda. La potencia y el colorido de las ilustraciones invitan a su lectura. Si el lector recorre las páginas se encuentra con información bien distribuida, más dibujos bellos y las historias de tres mujeres que desafiaron los mandatos de género. Los mensajes son claros: superación, lucha contra las injusticias, movimiento, actividad. El relato se detiene en gustos, placeres, vestimentas que hablan de ellas pero también de una cultura latinoamericana.

Además de contar las biografías personales, las publicaciones proponen actividades y distintos juegos. “Los adultos nos cuentan que quienes trabajan con chicos y chicas todos los días en territorio usan mucho estas actividades. También nos llegaron fotos de dibujos que surgieron a partir de leer Frida, trabajos con cerámica y hasta disfraces”, relata Fink. Es periodista y escritora. Hace 20 años se recibió de maestra jardinera y quizás en esa trayectoria está la inquietud por los libros para los más chicos. “En Argentina tenemos muy buena literatura infantil”, cuenta la mujer que debutó como autora con esta colección.

-¿Cómo surge la idea de Antiprincesas?

-Queríamos, en principio, contar historias de mujeres latinoamericanas. Empezamos por Frida y Violeta porque ya las había investigado. Para mí son dos referencias en lo personal y en lo histórico. Con Juana el trabajo fue más difícil porque tuve que ponerme a investigar. Queríamos contar mujeres con historias. Y en el camino salió, casi como un chiste, esto de ponerle “antiprincesas” porque nos dimos cuenta de que nos estábamos oponiendo a las princesas tradicionales.



-¿Por qué antiprincesas y no heroínas?

-Los cuentos de princesas incluyen un modelo de mujer estereotipada y pasivo. Pero además muestran una cultura europea que no tiene nada que ver con la cultura de nuestro continente. Esos cuentos de hadas de la mujer sumisa son los que queremos desandar. En oposición a esas mujeres que encuentran la felicidad intrafamiliar casándose con un príncipe o con la continuación de un legado familiar, nosotros pensamos mujeres que construyen colectivamente. Son mujeres que reflejan un continente y un país. No es nada más que una historia personal. Frida y Violeta se dedicaban al arte popular. Juana luchó por la liberación del Virreinato del Río de la Plata. Sus historias están hermanadas como latinoamericanas. No queremos desterrar ninguna princesa. Queremos mostrar otros modelos, otro espejo donde puedan reflejarse los niños y niñas.

-¿Cómo fue la adaptación de estas historias pensadas para el público infantil?


-De alguna manera hay una forma de narrar las historias de forma cinematográfica. Cuando se trabaja con textos para chicas y chicos me parece importante no subestimar, hablarles de frente con un lenguaje sencillo que no quiere decir empobrecido.

-En los tres libros hay un perrito que acompaña a Frida, un pajarito preguntón que dialoga con Violeta y un sable que guía el relato de la historia de Juana, ¿Hay una búsqueda de un lenguaje relacionado a las nuevas tecnologías?

-Sí, el diseño de Martín Azcurra ayudó mucho en eso. Hay vínculos, ventanas que se abren que hacen que la lectura sea más participativa. En definitiva la lectura de un cuento tiene ese componente. Además, los dibujos de Pitu son súper intertextuales. Agregan un lenguaje propio. No cuentan lo mismo que cuenta la palabra.




En el último libro de la colección, el de Juana, redoblan la apuesta bajo el título “La liga de las antiprincesas”. Allí aparecen distintas mujeres que fueron al frente de distintas batallas en la historia de América Latina: Micaela Bastidas, Bartolina Sisa, Victoria Romero, Martina Chapanay y María Remedios del Valle. El listado de estos nombres recortados de un tramo de la historia demuestra que la colección antiprincesas puede ser infinita.

Seis síndromes con nombres de personajes literarios ¿cuál tienes?

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¿Sabes qué es el raro síndrome de Rapunzel? ¿Y el síndrome de Huckleberry Finn, el personaje de las novelas de Twain al que le gustaba hacer novillos?



 Síndrome de Rapunzel

   
  Llamado así en honor a la protagonista de pelo largo de uno de los cuentos de los Hermanos Grimm, hace referencia a un raro trastorno intestinal, del que solo se conocen 25 casos , y que consiste en consiste en la formación de una cola de pelo extendida desde estómago hacia intestino. ocurre en pacientes mujeres jóvenes y niñas, con un trastorno de la personalidad, y suele causar tricofagia (ingesta compulsiva de cabello). 



Síndrome de Huckleberry Finn



   Bautizado como el personaje de la obra de Mark Twain "Las Aventuras de Hucckleberry Finn", este síndrome psicológico se caracteriza por la tendencia a eludir responsabilidades como niño, y a cambiar con frecuencia de trabajo al llegar a la vida adulta. Los expertos aseguran que es un mecanismo de defensa ligado al rechazo parenta, una baja autoestima y síntomas de depresión en un sujeto inteligente. 


Síndrome de Otelo



  También conocido como delirio celotípico o celos patológicos, se trata de un trastorno delirante caracterizado por una preocupación excesiva e irracional sobre la infidelidad de la pareja. El paciente, normalmente un hombre, está absolutamente convencido de que su pareja le es infiel sin que exista motivo real que lo justifique. Se trata de una auténtica encarnación de la actitud y pensamientos de Otelo hacia Desdémona en la célebre obra de William Shakespeare.


Síndrome de Pollyanna


   Denominado así en referencia a la protagonista de una novela juvenil escrita por la norteamericana Eleanor H. Porter y publicada en el año 1913, hace referencia a la excesiva idealización de las situaciones y experiencias, así como al exceso de amabilidad y a la tendencia a ver solo el lado bueno de las cosas. En otras palabras, se podría describir como un optimismo enfermizo y no ligado a los acontecimientos de la realidad.


Síndrome de Alicia en el País de las Maravillas




   Los pacientes que sufren este trastorno perciben alteraciones en la forma, tamaño y situación espacial de los objetos, así como distorsión de la imagen corporal -que les hacen sentirse más grandes o más pequeños- y del transcurso del tiempo. También se han asociado otras ilusiones visuales como palinopsia (imágenes múltiples), acromatopsia (no percepción del color) y prosopagnosia (incapacidad de reconocer caras). Los científicos sospechan que el escritor Charles Lutwidge Dodgson, conocido bajo el pseudónimo de Lewis Carroll y afectado por migrañas, pudo sufrir este trastorno, de forma que las raras experiencias de la joven Alicia que protagonizaba sus historias fueran bien conocidas por su creador. 



Síndrome de Madame Bovary 



  También conocido como bovarismo, se define como un estado de insatisfacción crónica de una persona, en planos afectivos y sociales, producido por el contraste entre sus ilusiones -marcadas por cierta imaginación y romanticismo- y la realidad, que suele frustrar las ambiciones vanas y desmesuradas. El término fue utilizado por primera vez por el filósofo francés Jules de Gaultier y alude a la novela Madame Bovary de Gustave Flaubert, en concreto a la figura de su protagonista, Emma Bovary.

Fuente: Muy interesante

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