¡Bienvenidos a este espacio dedicado a todos los que soñamos entrelíneas!


miércoles, 29 de julio de 2015

"No olvides nunca que sabes leer y escribir gracias a un maestro, y no a un futbolista"

"No olvides nunca que sabes leer y escribir gracias a un maestro, y no a un futbolista", dice el posteo.
Yo la verdad me sorprendo tristemente de que muchos lo tomen como una agresión a los deportistas. ¿Un maestro no enseña a escribir y un jugador de fútbol juega al fútbol? ¿Me equivoco? ¿Es así o es al revés?
¿Entonces cuál es el escándalo?
Cualquier cosa que parece una mínima crítica a un futbolista (muchos multimillonarios que lo que menos se preocupan es por ustedes) a los que endiosan y veneran sólo por darles divertimento parece una herejía y atacan y se rasgan las vestiduras como si fuera una afrenta personal.
Pero cuando los maestros que ganan un sueldo miserable piden un aumento los cuestionan e insultan (como si ustedes trabajaran por "vocación"), cuando los docentes aplazan a sus hijos no les preguntan por qué no estudiaron, sino que cuestionan al docente.
Claro que no todos los docentes son perfectos, pero son a quienes entregan sus hijos día tras día. Si sus hijos ven que ustedes no los respetan, ¿cómo los respetarán ellos? ¿Cómo, luego, sus hijos aprenderán a respetarlos a ustedes?

No, yo no voy a dejar de defender a los docentes que son los formadores de las sociedades sólo porque a algunos no les parezca, ni voy a dejar de poner en la balanza a sus venerados ídolos que patean pelotas y que a ustedes mismos y a sus hijos no les dan más que un divertimento de domingo a la tarde, por el que ganan lo que ustedes en sus vidas.
Así estamos, un pueblo o país que demanda más de sus futbolistas que de sus políticos, está condenado. Un pueblo que no respeta a sus maestros, es un pueblo sin futuro.

1 comentario:

  1. Gracias por expresar tan claramente lo que llevo intentando inculcar a mis alumnos con poco éxito durante todo el curso.....y lo que es peor, a sus padres y madres.

    ResponderEliminar

Copyright © EL CLUB DE LOS LIBROS PERDIDOS | Creado con Blogger

Design by Anders Noren | Blogger Theme by NewBloggerThemes.com