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lunes, 15 de abril de 2013

Ten piedad de nosotros, niño del futuro


   Ten piedad de nosotros, niño del futuro.Ten piedad.

   A ti y sólo a ti hemos de pedirte perdón, porque callamos cuando debimos hablar y hablamos cuando debimos callar y sólo hablamos cuando también debimos hacer.

   Ten piedad de nuestra memoria, no mancilles nuestro recuerdo, niño del mañana.
   Hicimos todo lo que podíamos hacer lo mejor que pudimos, por eso te pido, que no tomes con odio el mundo que dejamos.
   No sabíamos, simplemente no sabíamos. Creíamos que sí, pero no sabíamos.


   Ten piedad de nosotros, pobres tontos extraviados, niño del futuro.
   Siempre ocurre que cuando apenas estamos empezando a entender, ya debemos irnos, por eso ten piedad de nosotros y porque cuando tú entiendas esto ya serás como nosotros, tontos niños jugando un juego que no sabemos, y creyendo que nos sientan bien los disfraces de adultos. Nosotros en nuestra torpeza hemos hecho del mundo que era una semilla tan sólo, una rosa.
   No es mala la rosa, ni sus espinas podrían jamás odiarte, pero te harán doler y te harán sangrar. Ten piedad de nosotros por eso también, porque hemos hecho cosas buenas y podrás disfrutar su perfume y su belleza.

   Y sobre todo ten piedad porque te olvidamos en la calle y en el campo de la cosecha, porque no te vimos en tu suerte errante y porque te abandonamos en una trinchera de esas que fabrican los ignorantes. Perdónanos porque nosotros éramos los ignorantes y no sabíamos que todo lo que te hacíamos nos lo hacíamos a nosotros mismos. Y si fue que no te enseñamos bien a amar fue porque no sabíamos y sólo sabíamos de mentiras y dioses, colores de pieles y ceros de billetes. Sabíamos mucho de miedos, pero no sabíamos qué hacer de ellos.

   Niño, ten piedad de nosotros.
   Juzgarnos con bondad pues tú también serás el recuerdo de otros más. No mires con dureza nuestros miedos y  dudas, recién entonces estábamos empezando a prender candelas para que a ti te pudieran guiar. Recién entonces tallamos las escaleras para que pudieras tocar las estrellas y las llaves para que pudieras conocer los misterios últimos del mundo.
   Ten piedad de nosotros, que anduvimos como ciegos en la oscuridad, tanteando, rascando de nuestros males alguna bondad.


   Perdónanos y no sumes tu odio a nuestro peor castigo, que fue no saber todavía amar. Creíamos que sí, pero no sabíamos. Sólo veíamos diferencias donde había tanto, tanto y tanto igual.
   No sabíamos, simplemente no sabíamos. Y jamás habrá mayor castigo para el ignorante que su mismo ignorar. A ti pensarás que no te amamos...mal dirás, y aún así piensa que la desgracia de suerte del que no aman, nunca es peor de la de aquel que no sabe amar...

   Habíamos dado un paso apenas, y es que el viaje de mil millas empieza cuando un solo paso se da. Nosotros estiramos el primero entre sombras y miedos, a ti te esperan mil más.
   Niño del futuro, tú que eres mejor que nosotros, sonríenos al mirar atrás, todo lo que hicimos lo hicimos por ti, lo bueno y lo tonto, pero por sobre todo el a duras penas aprender a amar.


   Tú ya eres nosotros, niño del futuro, por eso tennos piedad: nosotros también éramos niños tontos, pretendiendo llevar ropas de adultos. Y no sabiéndolas bien llevar.

   Aprieta bien la rosa y olvida tu dolor, su perfume y belleza todo lo pueden sanar.

- Jacques Pierre



3 comentarios:

  1. Muy bueno, aca se encuentra resumido todo mi sentir y mi saber, sin saber lo que sabia...
    Gracias por expresarlo

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